Alrededor de 8´5 millones de niños trabajan como esclavos en pleno siglo XXI. La mayoría pertenecientes a países subdesarrollados de África, y Asia, donde son carne de cañón para ser utilizados como mano de obra en las plantaciones de cacao. A las niñas las prefieren para hacerlas esclavas sexuales y criadas.
Vendidos por unos 15 €, o regalados por sus propios familiares para entregarlos a ricas familias árabes que los tendrán sometidos a trabajos durante toda su vida, a menos que consigan escapar o ser revendidos a otras personas, cuando ya no puedan realizar trabajos en las casas.
Los niños están al principio de la cadena de producción, habría que averiguar quiénes están en el intermedio y al final de esa cadena de producción y veríamos qué nombres de marcas famosas llevan la sangre de estos pequeños en sus productos, mezclados con el chocolate que cada día comemos en occidente.
Y averiguar cómo los gobernantes no tienen ningún interés en controlar lo que hacen los jefes de los poblados que permiten, y puede, que hasta reciban algo de este mercadeo de esclavos, dejando comerciar libremente a los traficantes de seres humanos. Incluyendo el hacer la vista gorda en los puestos militares, haciéndose pasar por organismos de ayuda humanitaria.
Niños esclavos en el siglo XXI