
Estos señores que visten con faldas y se creen ejemplo de moralidad siguen hociqueando en temas que no deben o eso me parece a mí.
Su manera de opinar sobre temas ajenos a ellos nos autoriza a dar consejos pastorales.
Más les vale mirarse la panza que opinar sobre las pruebas como la amniocentesis, que sólo son pruebas, y crear o modelar las mentalidades de la gente para que digan cosas como ” no nos podemos callar ante algunas cosas” para defender a una organización especialista en secretos.
Cuando arreglen y coloquen su trastienda que nos hablen de moralidad y después que se dediquen a opinar sobre la salud y las pruebas médicas.
Hay veces que parece que quieren volver a la edad media, pero no para explicar el papel de la inquisición, sino para conseguir con ayuda de la misma alcanzar el papel que tenían.
Los prefería criticando internet y las nuevas tecnologías, pero sin tocarnos la salud.